Con poca afluencia de electores transcurren comicios en Táchira

20 Mayo, 2018

 

El día despuntó en Táchira con los 687 centros de votación activados, en espera de los 876.090 electores aptos para sufragar en la entidad andina. Sin embargo, la desolación es la que ha reinado. Muy pocos votantes han ejercido su derecho, de acuerdo con los reportes dados a conocer por periodistas y por los mismos votantes.

Así pues, en la capital del estado andino, específicamente, en el centro de votación de la U.E. Ramón Buenahora, las sillas vacías eran el panorama que se observaba desde la calle, a eso de las 9 de la mañana, de acuerdo con tuis de la periodista Anggy Polanco. Según se pudo conocer, la imagen se repetía en el instituto Coromoto de Barrio Obrero y en el centro de votación "Escuela de Educación Inicial Andrés Bello".

Entre tanto, reportes de la frontera dan cuenta de la misma situación en cuanto a la soledad de los centros electorales. Además, la periodista Luz Dary Depablos indicó que algunos centros habrían amanecido con propaganda electoral esparcida en sus instalaciones.

En lo que concierne a la zona norte, en la población de La Fría, municipio García de Hevia, el fenómeno de la abstención se evidenciaba en las escuelas sin colas de votantes.

En los municipios de la zona sur, Fernández Feo, Libertador y Torbes, el panorama se repetía al promediar la mañana. De hecho, en un recorrido efectuado por el equipo de cactus24 por los centros de Fernández Feo donde se instalaron 36 centros electorales, muy pocas personas se veían en las inmediaciones de los mismos, excepto los que se encontraban en los puntos rojos.

En este sentido, algunas personas denunciaron que los mismos se encontraban en menos de 100 metros de los centros electorales, incumpliendo con el llamado realizado al respecto el día de ayer por la presidenta del Poder Electoral, Tibisay Lucena, de situarlos al menos a 200 metros. (Texto y fotos: Raúl Márquez)

 

Afueras de la Unellez en El Piñal

    

Alrededores del Liceo Francisco Tamayo de El Piñal

Los pasos para votar este 20 de mayo

19 Mayo, 2018

 

En Venezuela, un total de 20 millones 526.978 ciudadanos están convocados a participar este domingo en la elección del Presidente de la República para el período 2019-2025, mientras que 18 millones 919.364 electores escogerán a los integrantes de los consejos legislativos estadales. 

Para ejercer el derecho al sufragio el votante debe presentar un solo requisito: la cédula de identidad, vigente o vencida, y posteriormente cumplir con los pasos de la herradura de la mesa electoral, que va desde la identificación del elector, su paso por la máquina de votación, el depósito del comprobante en la caja de resguardo y la firma del cuaderno de votación.

Una vez en la mesa de votación, ¿qué hacer?:

Paso 1: Identificación

El elector debe presentar ante el presidente o presidenta de la mesa electoral su cédula de identidad, vigente o vencida, con la cual se procederá a registrar los datos en el Sistema de Autenticación Integrado (SAI), que es una herramienta biométrica que permite verificar la identidad de los votantes y evitar la duplicidad del voto, ya que, además de los datos, el elector debe colocar su huella. 

 

Paso 2: Acto de sufragio

En Caracas solo se elegirá al Presidente de la República, mientras que en los estados se escogerá tanto jefe de Estado como integrantes de consejos legislativos, por lo que en esos territorios se emitirán al menos tres votos.

En el caso de una circunscripción electoral en Delta Amacuro y otra en Amazonas, se emitirán un total de seis: Presidente, un diputado lista, tres nominales y uno por la representación indígena.

En esta oportunidad se utilizará la boleta electoral, en la que se debe pulsar sobre los candidatos que el votante desee. En el caso de las entidades federales, el elector tendrá la alternativa de seleccionar al Presidente, legisladores por lista y nominales pulsando sobre cada tarjera o marcar la casilla "Seleccionar todo" en caso que todos los votos se emitan para un mismo partido.

En caso de votar por un partido regional, aún marcando la casilla "Seleccionar todo", el elector debe marcar en otra el candidato a Presidente por el que desea sufragar.

Tras marcar en la boleta, aparecerá en la máquina de votación la selección realizada y, acto seguido, debe presionarse el recuadro con la palabra VOTAR, y esperar la impresión del comprobante, que debe verificarse y doblarse.

Paso 3: Depósito del comprobante

Una vez que se verifique el comprobante, el sufragante debe pasar a la caja de resguardo y depositarlo.

 

Paso 4: Firma y colocación de la huella

El siguiente paso es entregar la cédula de identidad al miembro de Mesa Electoral, quien ubicará el nombre del votante en el cuaderno de votación. Allí, el elector debe plasmar su firma y colocar su huella dactilar.

Se encontrará también una estación donde estará ubicado el miembro de reserva, quien, de haber una incidencia del SAI, deberá registrar el caso en una planilla especial, en la que además deberá quedar constancia de aquellos casos en que el voto sea asistido, lo que permite conocer con seguridad que una persona acompañó a un elector, ya que en ningún caso una misma persona puede acompañar a más de dos.

La asistencia del voto está permitida a personas de la tercera edad, a quien no sepa leer, o a quien presente algún tipo de discapacidad motora o visual. En estos casos, un familiar puede acompañarlos y ayudarlos al momento de sufragar; sin embargo, hacerlo requerirá el registro.

A escala regional en estas elecciones serán electos 251 cargas: 59 cargos en el modo lista, 184 en el modo nominal y ocho legislativos de los pueblos indígenas.

(Vía Panorama)

Venezuela rechaza sanciones de EEUU contra funcionarios venezolanos

19 Mayo, 2018
 
El gobierno nacional rechazó este sábado, mediante un comunicado, las sanciones que impuso ayer Estados Unidos contra cuatro funcionarios venezolanos.

En el comunicado publicado por la Cancillería de la República se lee que Venezuela rechaza de manera “enérgica” estas medidas “coercitivas y unilaterales” por parte del presidente estadounidense Donald Trump “como parte de su sistemática campaña de ataque al pueblo venezolano, y que constituye a una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas”.

Este viernes, el Departamento del Tesoro estadounidense anunció sanciones económicas contra el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello; su esposa, la ministra de Turismo, Marleny Josefina Contreras Hernández; su hermano, José David Cabello Rondón; y contra Rafael Alfredo Sarría Díaz.

A continuación el texto íntegro:

La República Bolivariana de Venezuela condena y repudia enérgicamente las medidas coercitivas unilaterales que el régimen estadounidense ha anunciado el 18.05.2018 contra altos funcionarios del Estado venezolano, con el único objeto de enturbiar el proceso electoral que en pocas horas será celebrado de manera cívica y en paz en el territorio nacional para elegir al Presidente de la República y a los legislativos regionales y locales.

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Estas medidas unilaterales, enmarcadas en la sistemática campaña de agresiones del régimen supremacista del Presidente Donald Trump contra nuestro país, carecen de basamento legal alguno, constituyen una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, de los principios básicos que rigen las relaciones civilizadas entre Estados soberanos, y reflejan el nivel de desesperación reinante en las élites dominantes del decadente poder imperial ante la voluntad del bravío Pueblo venezolano por construir su futuro de manera libre y sin injerencia extranjera, en pleno ejercicio de su derecho inalienable a la autodeterminación.

No sorprende que en vísperas de un nuevo proceso electoral, donde el Pueblo venezolano saldrá a defender su democracia en contra de las agresiones imperiales que buscan descarrilarla, una vez más el régimen estadounidense de turno intente sabotear los comicios mediante el uso de medidas ilegales de coerción, con el fin de atentar contra la democracia venezolana y contra la paz y la estabilidad de nuestro país.

En este sentido, la República Bolivariana de Venezuela denuncia de la manera más contundente y categórica ante la comunidad internacional este nuevo ataque por parte del régimen supremacista, racista y belicista de los Estados Unidos de América contra la Patria de Bolívar, en su afán fracasado por doblegar al glorioso Pueblo venezolano, y procurar con su amenaza, subordinarnos a sus designios coloniales inaceptables.

Reiteramos que no será en Washington donde se decida el destino de los venezolanos y las venezolanas. Somos un Pueblo libre e independiente que rechaza las agresiones de cualquier orden impulsados por otro Estado cuando está en juego la dignidad y el derecho soberano del Pueblo venezolano a decidir su destino.

Caracas, 19 de mayo de 2018

(Vía Cactus24)

Maduro anuncia que “puntos tricolores” estarán 200 metros o más alejados de centros de votación

19 Mayo, 2018

 

 

El presidente de la República y candidato a la reelección, Nicolás Maduro, afirmó que los llamados puntos rojos o “puntos tricolores” estarán a 200 metros o más de los centros de votación, en los comicios presidenciales y de consejos legislativos de este domingo 20 de mayo.

En una reunión con acompañantes internacionales en el Palacio de Miraflores, el mandatario anunció la noche de este viernes, 18 de mayo, que después de la petición de la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, “estoy de acuerdo, he aprobado que los puntos tricolores estén 200 metros o más de los centros electorales, para que haya coordinación de los jefes políticos de los candidatos participantes en cada centro electoral”, dijo, según Efecto Cocuyo.

A pesar de este anuncio, en el acuerdo de garantías electorales firmado por tres de los cinco candidatos en marzo, uno de los aspectos consensuado fue que los puntos rojos, donde la oposición denuncia que se coacciona a los votantes porque son chequeados con el carnet de la patria, y  el domingo, con el nuevo carnet del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), estaba contemplado este retiro de 200 metros.

El pasado lunes 14 de mayo, el candidato de uno de los sectores de la oposición, Henri Falcón, en una reunión con los rectores del CNE y  Plan República, pidió la eliminación de estos puntos, a los que llamó como  “puntos de manipulación y chantaje”, además de informar que en su caso no tendrían un mecanismo de esta naturaleza.

“No hay puntos azules para nosotros, estamos exigiendo que esta perversión de los puntos rojos tienen que ser eliminados… No pueden haber puntos rojos, azules ni multicolores, estamos pidiendo al CNE y la Fanb que impida la instalación de estos centros manipuladores de los ciudadanos por sus carencias”, dijo a principios de semana Falcón.

Antes de que Maduro hiciera el anuncio, el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, lo asomó en sus declaraciones en el CNE tras una reunión que sostuvo con los cinco rectores del Poder Electoral.

No obstante, el mandatario nacional ante 40 representantes de países como Argentina, Brasil, Estados Unidos, Rusia, China, Indonesia, Ghana, Mali, Túnez, Alemania, Francia, El Salvador, Reino, Unido y Uruguay, entre otros, aseguró que el actual sistema electoral venezolano “es el más perfecto que existe” y citó las 23 elecciones en el país en los últimos 19 años como “un récord mundial“.

Recordó que entre 1960 y 1990, el país tuvo un sistema electoral “perverso, fraudulento y de manipulación”, que fue cambiado con la llegada de la revolución bolivariana y con el paso de los años se ha ido perfeccionado.

A los invitados internacionales les aseguró que el proceso del domingo tendrá las mismas y más garantías que las elecciones presidenciales de 2006, 2012, 2013; las parlamentarias de 2015 y las regionales de octubre de 2017 que la oposición reconoció. Hizo esta aseveración aunque organizaciones expertas en materia electoral en el país han denunciado las diversas irregularidades y violaciones a la ley desde su convocatoria y durante todo el proceso de estos comicios.

Maduro insistió que Estados Unidos y “los poderes imperiales” han convertido las elecciones en Venezuela en un proceso mundial, pero con “manipulación mediática” para hacerlo ver como un dictador desde el inicio de la campaña electoral. Y acusó a la embajada de Estados Unidos en el país de ser “un centro de conspiración permanente” contra su gobierno.

“Nada ni nadie, y esto es para los conspiradores de última hora: Nada ni nadie, hagan lo que hagan detendrá al pueblo venezolano para que salga a votar el domingo 20 de mayo… ustedes verán la avalancha de gente votando”, les vaticinó a los acompañantes.

También ratificó que desde la llegada de Hugo Chávez al poder en  Venezuela se ha profundizado la democracia venezolana y que la revolución bolivariana tiene un “carácter profundamente democrático”, por lo que se comprometió a respetar los resultados del domingo, gane o pierda.

“Una vez que exprese el derecho al voto, todos los candidatos debemos comprometernos a aceptar el resultado sea cuál sea. Ante ustedes aquí le doy la garantía a mi país que aceptaré los resultados electorales, sean los que sean, expresados en la voluntad popular el 20 de mayo“, remarcó.

Frontera con Colombia será cerrada desde este viernes por comicios

18 Mayo, 2018

 

El ministro para la defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, informó en su tuiter @vladimirpadrino, que se ordenó el cierre de la frontera este viernes debido a las elecciones del 20 de mayo.

"En el marco de la Operación República y para resguardar y aumentar la seguridad del electorado venezolano y del proceso electoral del próximo 20 de mayo, se ordena cierre de frontera a partir de hoy viernes", comunicó.

La frontera estará cerrada a partir de las 09:00 p. m. y reabrirá el lunes 21 de mayo a las 06:00 a. m.

Daniel Ceballos pide a presos del Sebin resistir y dice que van “ganando libertad”

17 Mayo, 2018

 

Foto Cortesía

 

La situación puertas adentro en El Helicoide continúa este jueves, 17 de mayo. En un video difundido en redes sociales, se ve al exalcalde del municipio San Cristróbal (Táchira, Daniel Ceballos, dando un mensaje a los presos recluidos en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y pidiéndoles que resistan.

“Vamos a resistir porque nos vamos a apoyar unos a otros. Cuidémonos al máximo. Vamos ganando, ganando libertad“, dice Ceballos en la grabación. Tras finalizar sus palabras, se escucha al resto de los presos gritar “libertad, libertad”, al mismo tiempo que lo aplaudían. En el grupo se ve a Joshua Holt, el ciudadano estadounidense que fue detenido en Ciudad Caribia (Vargas) en 2016.

Los presos de El Helicoide exigen “tribuna móvil” y Plan Cayapa, es decir, que se revisen los casos de cada uno de los detenidos y que se cumplan los procesos judiciales, sea excarcelación, extradición, libertad bajo fianza o traslado a otro centro.

También demandaron la presencia de la ministra de Prisiones Iris Varela, que permitan el ingreso de la Conferencia Episcopal a las instalaciones, proveer atención médica y garantizar los derechos humanos de cada uno de los detenidos.

Una de las exigencias que hicieron los presos el pasado miércoles fue la presencia del fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, en el sitio. Sin embargo, los reclusosaseguraron que el funcionario no se ha trasladado al sitio para conversar con ellos sobre su situación.

“Hace 5 minutos me comuniqué con mi esposo. (Los presos) no han comido ni han tomado agua”, dijo Mary Espinel, esposa de uno de los presos comunes, a Efecto Cocuyo.

Patricia Ceballos, exalcaldesa del municipio San Cristóbal y esposa de Daniel Ceballos, dijo en declaraciones a Unión Radio la mañana de este jueves que “la toma de El Helicoide se mantiene hasta lograr la libertad de los presos“.

“Ellos (los presos) no portan armas y fueron claros en esto. Las declaraciones del Fiscal son irresponsables. El fiscal Tarek William Saab en lugar de apersonarse, que haga acto de presencia para que se ejecuten las boletas de excarcelación, las medidas de libertad que no se deciden porque al Sebin no los lleva a un tribunal. Que se apersone la Iglesia que ayer estuvo y no los dejaron entrar, lo que quieren ellos es una solución”, pidió.

Ceballos también dijo que los familiares irán hasta las sedes de la Defensoría del Pueblo y del Ministerio Público para denunciar la situación.

(Vía Efecto Cocuyo)

Literatura venezolana: Una mujer me mira y me incomoda, de Miriam Mireles

17 Mayo, 2018

Por Miriam Mireles

Tiene una discreta cámara fotográfica, la mueve con cierto nerviosismo entre sus manos. La mujer la saca a cada rato de su bolso. Hago como si no me diera cuenta de su inquietud. Me mira y me incomoda. Estoy a punto de decirle que no me vea demasiado. Intento distraerme de la ansiedad que eso me provoca pero el tic nervioso del señor sentado a mi derecha, multiplica mi desasosiego. Él lee el periódico y sacude casi imperceptiblemente su cabeza. Curioseo en el resto del vagón donde sólo vamos tres personas. Observo de nuevo a la mujer, ahora lleva oculta la cámara en un pañuelo de colores pasteles.

Sin moverme del asiento, leo el periódico del señor desde su hombro izquierdo, pero es difícil hacerlo con naturalidad.  El metro se detiene bruscamente y a pesar de no caerle encima, lo tropiezo.

—Disculpe. Todavía no me acostumbro al nuevo sistema que han implementado para bajarnos.

El señor se aleja un poco de mí y responde:

—¿Sí?

Me arrimo para decirle en voz baja:

—Subir por una escalera hasta llegar al techo del vagón e introducirse en el tubo succionador que te lleva a la calle directamente, es como mucho para nosotras las mujeres. Sobre todo si nos ponemos faldas o vestidos.

Anuncian por los altavoces el retraso para ir a la próxima estación.

—El otro sistema de bajarnos por las ventanas me gustaba más, se hacía un esfuerzo pero era menos azaroso y tenía menos riesgo —digo mientras aguardo en vano que me hable.

Con una  risita y sin dejar de leer el diario, el señor responde:

—Me parece fabuloso el nuevo sistema.

La mujer de la cámara ha cambiado de lugar; sin embargo, me sigue mirando con el rabo del ojo y de vez en cuando escribe en una pequeña libreta. ¿Qué será lo que anota? ¿Es una reportera? Estoy a punto de abordarla, de preguntarle ¿por qué me mira tanto?  No, no soy capaz de decirle nada. Quisiera acercármele. Sí, me gustaría hablar con ella. ¿Contarle lo ocurrido? No sé. Me parece como si la conociera ¿Será qué la conozco? No. Ella no me ha saludado pero, siento que puedo revelárselo. Le contaré todo pero no sé si me crea.  Sí, comenzaré por decirle sobre la entrevista de trabajo de hace dos días. Cerca de la estación de Caño Amarillo ¿Me creerá? Bueno no, mejor empezaré por explicarle sobre los gritos al pasar por una casona pintada de colores naranja y dorado. Sí, ahí me detuve para ver de dónde salía esa bulla. Provenía de un gentío que manifestaba más adelante. Me vi envuelta entre ellos  cuando comenzaron a correr  en dirección a donde yo estaba. Quedé paralizada. No sabía qué hacer. De inmediato empezaron a caer, muy cerca, bombas que irritaban los ojos. No me moví. No reaccioné, sólo alcancé a taparme la cara. Tosí. Tosí mucho. En aquella confusión, sentí a alguien tomar mi mano y arrastrarme. No veía nada, caí al suelo varias veces. Sentí la desesperación de la gente. Golpeaban las puertas y gritaban. A pesar del desbarajuste, la persona no soltó mi mano. Sentí el calor del gentío, de sus cuerpos, de sus brazos, más no pude verlos; forcejeé. Tuve muchas sensaciones extrañas. Los gases ocultaban las formas, aún las más próximas. De repente, la masa de gente se detuvo, empezó a recular y quedé aprisionada contra una puerta de vidrio. Se abrió con la presión  e inmediatamente se cerró. Terminé adentro. La persona cuya mano me había arrastrado desapareció. Intenté abrir la puerta pero no pude. Mis ojos se irritaron y me dio un fuerte dolor en el pecho. Caminé por un corredor oscuro y logré conseguir una butaca y, tirarme en ella.

Cuando volví en sí, estaba desorientada. Eché mi cabeza hacia atrás y empezó a sonar una música de propagandas: de refrescos, de cigarrillos. Limpié mis ojos para aclararlos. No sabía qué estaba sucediendo realmente. Me di cuenta que transmitían, en una pantalla gigante, la publicidad de un cine: “Visita Cancún en tus vacaciones navideñas” nos invitaba con voz seductora la chica de una agencia de viajes. Miré hacia atrás, hacia todos lados, no había nadie. Estaba sola, no había ninguna otra persona en aquella gran sala. Todo transcurrió muy rápido. Comenzaron a pasar los tips sociales: cóctel en la inauguración de un centro comercial, celebración de una boda y cuando me secaba el rostro con las  mangas de mi maltrecha blusa, apareció la noticia de las exitosas operaciones del cerebro. Para mi desconcierto quien daba las declaraciones era yo y me acompañaba un médico un tanto especial. No lo reconocí. El reportero lo presentó como Doctor Dagoberto Alcántara, fundador junto a otros del Movimiento de Operaciones Cerebrales de la Corriente del 02. El doctor auguraba el éxito de mi intervención, donde había utilizado diversos tejidos, experimentado con la genética animal. Estaba convencido de las sorprendentes conclusiones clínicas que se obtendrían progresivamente. Le insistió al reportero sobre los acercamientos difusos entre las tendencias de los diferentes gremios médicos del país. Le habló sobre las fronteras de los postulados entre esas sociedades que se habían fragmentado. Esta situación impedía la realización de un evento único de operaciones cerebrales.

Sacudí mi cuerpo.

No entendí nada, y menos aún cuando el Doctor Alcántara explicó al reportero que este movimiento era filosófico-médico-cibernético, surgido en Venezuela a mediados de los ochenta.

Ya no pude escuchar más, pensé que los gases de las bombas me habían trastocado la mente. Decidí irme. Empujé muchas puertas y salí de aquella sala de cine. Afuera no había rastros de aquella gente, ni de la protesta.

Al  regresar a casa, llamé a mis familiares en Barquisimeto. Nadie contestó. A todos les dejé el mensaje:

—Llámame ¡Es urgente!

Encendí el televisor y no parecía ocurrir nada anormal. En el noticiero no dedicaron ni dos minutos a reportar la protesta cerca de la estación de Caño Amarillo.

Esperando las llamadas de mi familia, me dormí.

Al día siguiente, al bañarme descubrí unas pequeños nudos en mis omoplatos y al lavar mis pies, me di cuenta que mis uñas se habían endurecido. Estaban más largas de lo habitual. Traté de ver mi espalda en el espejo, pero mi vista no alcanzaba. Sólo vi un leve enrojecimiento en el lado izquierdo de mi nuca.

Decidí buscar a Dora en la universidad. Ella puede ayudarme a revisar mi espalda y tal vez, pueda decirme qué tengo ahí.

En la Facultad, les pregunté a algunos conocidos sobre la protesta en las inmediaciones de Caño Amarillo. No dijeron nada importante y me fui sin despedirme, pues sentía una molestia en las puntas de los pies.  Al estar lo suficientemente lejos, los examiné.  Las uñas habían crecido un poco.

No encontré a Dora en la universidad, ni en su residencia, ni siquiera respondió el teléfono. Decidí  regresar y por el camino traté de serenarme, de ir lento, poco a poco, pero iba contraria a mis pensamientos. Apuré el paso y noté algo inexplicable mientras entraba a mi habitación. Mis pies dieron como pequeños saltos.

Pasé todo el día encerrada en el cuartico y, a ratos me acercaba al pequeño espejo colgado en el pasillo del baño. Únicamente vi el ligero enrojecimiento de la nuca. No pude observar más nada en mi espalda. La toqué una y otra vez y sólo sentí pequeñísimas protuberancias, como pedúnculos. Comencé a sofocarme y a temblar. Entré en una especie de pánico. Traté de convencerme de que no pasaba nada. Me acosté y di muchísimas vueltas en la cama. Algunas veces me levanté y no pude hacer nada. No dormí bien. Me levanté muy temprano con un malestar de cabeza y me tomé dos Vicodín.

Resolví  ir hasta los alrededores de Caño Amarillo. Pasé por el frente del Instituto Armando Reverón y cerca del Viaducto, me dispuse a tomarme un jugo en una de las muchas fuentes de soda que por allí había. Pregunté al dependiente si sabía algo de la protesta. Me comentó despectivamente que esos escándalos eran cotidianos. Le hablé del sitio, una especie de sala de cine con puerta de vidrio en su fachada. Me dijo que nunca la había visto. No le creí. Cuando pagué al cajero le pregunté sí conocía al Dr. Alcántara y me respondió que no.

Salí desconcertada de aquella fuente de soda y caminé hacia la estación del metro.

 

Con cierto disimulo, examino otra vez las uñas de mis pies. Me doy cuenta,  mientras me calzo los zapatos, que en el vagón hay otras dos personas. El señor del periódico ya no está a mi derecha. No vi cuando se marchó, me distraje pensando en lo qué le diría a la mujer de la cámara fotográfica. De nuevo, ella me mira con el rabo del ojo y anota en su libreta. Ahora, las dos nuevas personas que nos acompañan fingen no observarme.

En un impulso me acerco a la mujer. Se sorprende.

—Me ha ocurrido algo muy raro. Necesito contárselo por favor —le digo muy agitada—. ¿Puede escucharme?

Me mira entre recelosa e incrédula pero acepta.

Cuando el metro se detiene, salgo con la mujer por el succionador del vagón, nos lleva directamente fuera de la estación. Buscamos un lugar para sentarnos y, ella señala mi espalda.

—¿Son naturales?

Asustada, estiro la mano para tocarme y ahora sí, mis dedos palpan unas carnosidades con suaves y escasas plumas. Un frío recorre mi cuerpo. Me tapo la boca para no gritar. Estoy a punto de desmayarme. La mujer me sostiene y nos sentamos en el banco de una plaza muy cercana a la estación. Comienza a preguntarme y totalmente perturbada le cuento lo que ha sucedido.

Ella muestra una cara de fascinación y sin preocuparse demasiado por mí, pregunta:

—¿Puedes volar?

—¿Qué dice? —grito.

—Desde hace largo rato he visto tus alas. —Totalmente emocionada, acota—: Han ido creciendo.

Desconcertada con sus palabras me echo hacia atrás para pegar mi espalda al banco de la plaza  y así, esconder las plumas. Ella se da cuenta y me entrega su abrigo.

Lo acepto de mala gana y pregunto:

—¿A qué se dedica?

—Busco una historia para un cuento.

—No te creo —le digo alterada.

Ella me mira cautivada.

—¿Puedo tomarte una foto?

Me siento grotesca.

—No sé. —Hago un esfuerzo y accedo— Está bien.

Sin ningún apuro, la mujer limpia la cámara fotográfica con el pañuelo de colores pasteles. Delicadamente lo guarda en el bolso junto a su libreta.

—Tienes que quitarte el abrigo. —Estira sus brazos y me ordena—: Despliega tus alas así.

La imito y me sale una media sonrisa.

Al enfocarme con la cámara, mis pies comienzan a levantarse del piso.

—Sonríe. —Insiste—: ¡Sonríe! ¡Mueve tus alas!

Le hago caso y siento que subo rápidamente.

Una tenue brisa, color naranja, rodea mi cuerpo.

 

Vuelo.

Diario La Prensa de Barinas apaga su rotativa de manera definitiva

16 Mayo, 2018

 

Foto referencial

 

El diario La Prensa de Barinas, dejará de circular desde el sábado 19 de mayo por los elevados costos de la materia prima, reseñó El Nacional.

Después de una trayectoria de 33 años, al menos 60 trabajadores del periódico quedarán sin empleo, informó el director del medio impreso Alberto Santeliz Meléndez.

El desproporcionado aumento en los costos de la materia prima para la edición, fabricación e impresión del diario, son las causas del cierre de operaciones de la empresa.

Tras el cierre del periódico De Frente y La Noticia, La Prensa de Barinas se convierte en el tercer medio en el estado que dejará de circular debido a la grave crisis económica que imposibilita la adquisición de la materia prima.

El Diario La prensa era el único que lograba mantenerse a flote en el estado llanero, por lo que la entidad se quedará sin medios impresos, como ha ocurrido en otros estados.

El periodista deportivo del diario impreso Wolman Linares, aseguró que el cierre se produce por la negativa de la empresa estatal Grupo Editorial Maneiro de proveer el papel para la impresión de diarios en toda Venezuela.

Linares dijo que esta sería una las causas entre otras limitaciones con las cuales la gerencia del rotativo mantenía una lucha diaria por seguir circulando en todo el estado.

El Diario La Prensa se suma a otros 44 diarios a nivel nacional que se han visto forzados a cancelar su producción debido a misma situación.

(Vía El Nacional)

 

Saime realizará jornadas especiales de cedulación hasta este sábado

16 Mayo, 2018

 

Foto Cortesía

 

El Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), continuará hasta este sábado, 19 de mayo, las jornadas especiales de cedulación en todas sus oficinas del país y espacios abiertos, de cara a los comicios presidenciales y legislativos.

“Hasta el sábado, todas las oficinas del país van a estar abiertas atendiendo al público para la cedulación única y exclusivamente, en el horario comprendido desde las ocho de la mañana hasta que hayamos atendido a la última persona. El objetivo principal es que no se quede ninguna persona sin votar para las elecciones del 20 de mayo”, indicó este miércoles el director del Saime, Juan Carlos Dugarte.

Durante una entrevista el programa Al aire, que transmite Venezolana de Televisión, refirió que desde finales de 2017 el Saime viene realizando jornadas especiales de cedulación a  través de la Ruta por los senderos Bolívar y Chávez, que abarca todo el país y que este año arrancó la Ruta por los senderos de la patria con las unidades móviles en operativos macro que han abarcado hasta 2 mil cedulados diarios.

“A nivel general, tanto en las jornadas móviles como por las oficinas hemos cedulado a un millón 381 mil ciudadanos. Por los senderos de la patria, 608 mil 922 personas”, precisó.

Apuntó que este miércoles habrá operativos en los estados Aragua, Carabobo, Vargas y en la capital en la Plaza Caracas, centro de la ciudad, hasta este sábado.

Con respecto a los trámites de pasaportes, Dugarte indicó que garantizan respuestas inmediatas a estas solicitudes y señaló que “las prórrogas a nivel exterior están funcionando perfectamente. Las solicitudes que nos han llegado, tanto de acá como de afuera, las hemos respondido inmediatamente. En apenas unos meses van 800 mil prórrogas emitidas”.

 

 

Literatura venezolana: Cuento "La otra señorita" de Óscar Guaramato

16 Mayo, 2018

 

 

Por Óscar Guaramato  

 La maestra rural fue trasladada a otro pueblo. Nos comunicó la noticia momentos después de haber cantado un nuevo himno, cuando estábamos frente a ella, atentos a sus manos guiadoras del compás. Habló brevemente. Explicó que desde el lunes tendríamos otra maestra, que ella pasaría a regentar otra escuela, perdida en la maraña de un remoto caserío, y recomendó a todos que fuésemos amables con la nueva preceptora, por cuanto nosotros constituiríamos su prueba de fuego, su primer experimento de recién graduada.
     Era viernes y atardecía sobre las casas.
     Pero esto no sucedió ayer, ni anteayer.
     Ella era nuestra maestra de primeras letras, hace veinticinco años. Sin embargo, el tiempo transcurrido no impide que recuerde claramente las cosas ocurridas aquel día, lo que hicimos en la calle. Fue allí donde noté que había olvidado mi pizarra y regresé corriendo al salón. Busqué por todas partes y, al no encontrarla, llamé a mi maestra. Salió y vi sus ojos enmohecidos de llanto. Sin decirme nada, me abrazó sollozante. Recuerdo que yo también lloré, que era viernes y que el sol muriente lamía en el patio las hojas de un rosal.
     El domingo la acompañé a la estación.
     Yo cargaba su maleta. Fue un domingo a las once de la mañana. La locomotora tenía un nombre  –gavilán- y resoplaba como un animal cansado. Al fin, un hombre de uniforme gris ordenó a los pasajeros que subieran al tren. Fue entonces cuando ella me estrechó contra su pecho y me besó en la frente. Recuerdo claramente su pañuelo blanco, aleteando a lo lejos, y aquella dulce paz que me quedó en la cara.
     La otra señorita tenía pecas y fumaba.
     El lunes siguiente se encargó de la escuela. El mismo día encontré mi perdida pizarra.
     Yo no la oía. Pensaba en mi otra maestra. Veía su cabello de oro viejo, sus ojos llorosos, sus labios de frambuesa.
     Tal vez fue esto lo que me impulsó a escribir en mi pizarra: Señorita, yo la quiero mucho. Lo hice con una letra grande, redonda, y firmé al pie.
     Repentinamente una pregunta flotó en la sala. Yo no la oí. No hubiera oído nada, a no ser por el codo de un compañero de pupitre que me hizo volver en mí. La señorita me miraba ahora, esperando mi respuesta. No contesté. Ella se acercó y me quitó la pizarra de las manos. Recuerdo que era lunes y que hacía mucho calor y que el sol danzaba en el patio, como un conejo rubio.
     Yo mismo llevé la nota a mi casa. En ella se decía la causa  de mi expulsión de la escuela rural.
     Pasé muchos días apenado, vagando solitario por las riberas del río vecino, y recuerdo también, que me agarré a trompicones con más de un discípulo que me llamó “picaflor de alero”.
     Un día cualquiera me enviaron a una escuela de la ciudad.
     Pero nunca llegué a referir que lo escrito había sido para mi otra maestra, la del pañuelo blanco, la del cabello de oro viejo, y labios de frambuesa. La del primer beso.